última.sala...
lo humano, lo sagrado, lo divino, lo profano, lo tarado. todo en una sala. nuestra última sala. atisbos, recuerdos, nostalgias del cuarto medio 2006 del internacional alba.(by phx)
viernes, diciembre 22, 2006
sábado, diciembre 09, 2006
viernes, diciembre 01, 2006
lunes, noviembre 06, 2006
se va, se va, se fue
Allí hacen las cosas de otro modo”
L.P.Hartley
se va, se va, se fue
(por Nicolás Rojas I.)
Es como cuando se acaba el verano. Aunque éste ha sido un poco prolongado. Esos últimos días largos, con luz hasta tarde, corriendo por las calles inmutables de un barrio cualquiera. Es como cuando queda una desvalida papa frita en un plato, ahogándose dramáticamente en el ketchup. Sabes que es la última, que no hay más.
Y todo comenzó hace tan poco. Un obeso niño ruliento jugaba en su casa, entre aeropuertos y ciudades de juguete. Había salido del jardín, recordando (orgulloso) su diploma de mejor compañero (pequeño detalle: a todos sus compañeritos le daban diploma por alguna gracia infantil, lo entendí 8 años después). Con la compañía de Pin Pon, Mundo Mágico, Pipiripao, Maravilloso (en el zoo), video Loco y un par de dibujos animados chinos y profesor Rossa (Q.E.P.D) pasaba sus tardes, dibujando (y rayando, sin querer, el cubrecamas de la cama de sus padres).
Fue emocionante. El colegio (una palabra mayor) tendría casino. Sí, casino. Pero mi decepción no se hizo esperar, mi padre me decía que no tenía ni ruletas, ni cartas, ni juegos para ganar dinero. Era, simplemente, un comedor.
Sin duda no fue menor el cambio. Ya estaba grande. Ya usaba chaqueta negra y corbata burdeo (con un prendedor de una casona con un sol). Esa mañana me peinaron con una partidura muy marcada, el pelo mojado, la pequeña corbata ajustada. En un auto noventero, comenzó el primer viaje, con algo de incertidumbre. Todo desconocido. Y me falta(ba) algo: ser sociable.
Tras las fotos de rigor, con mucho nerviosismo nos comenzamos a acercar a la sala de primero básico A. Mis padres me acompañaron, hasta la puerta. Se iniciaba algo nuevo. La tía Myriam se preparaba para recibirnos, cuando me puse a llorar en la puerta. Ese fue el momento en el que se usó la pedagogía al máximo “No llores, aquí hay muchos compañeros nuevos, y vamos a ver películas”. Calma. Momentánea. Eterna.
Y así fue pasando el tiempo, día tras día nos lavamos los dientes en fila, agarrados de la cotona del compañero que iba adelante, aprendimos (en mi caso, con dificultad) a juntar las letras, y escribir. A sumar, restar, multiplicar, dividir. Nos bañamos en la piscina que daba a Pajaritos (aunque usted no lo crea). Supimos de las andanzas de Jesús, y un par amigos (hasta quedó inmortalizado en un amarillento cuaderno “Moinsés”). Revistas de Gimnasia a todo sol, cuando me divertía en convencer a mis compañeros de que el jugo de ciruela, era chicha. Varios cayeron.
No puedo olvidar esos paseos infantiles, en los cuales dibujábamos un volante de bus en un cuaderno, y salíamos a recorrer el patio, esquivando los pelotazos. En esos tiempos mi sueño era manejar un Tur-Bus. Probablemente lo cumpla.
Y es que todo era tan distinto, un parque (mucho menos intervenido) más espacioso, con gusanitos colgando de los árboles. La palmera imponente del patio, la antigua sala de computación, el casino de madera (que crujía al caminar) con su desteñida calcomanía de “silencio” en una de las situaciones más paradójicas que recuerdo. Dicho lugar, en donde la “tía Marlene” nos iba a acompañar, incluso inventaba juegos para que nos comiéramos la comida. Había uno especial, a medida que la comida descendía en el termo un tren imaginario se iba aproximando a la antártica. Ganaba el maquinista que llegara con el tren más rápido a destino. Nunca gané.
Esas tardes que eran muy esperadas. Los cumpleaños, en la misma sala.) Increíble. No olvidaré el que celebré, ni la inmensa emoción de volver a casa con una bolsa de basura llena de regalos.
Año tras año llegaba semana santa. Todos reunidos (amén) en una formación general especial para la ocasión, a nuestro modo conmemorando aquel suceso tan católico, una uva verde y un trozo de pan del casino.
Hablando de religión, no olvidaré una de las primeras cosas que supe de música. El origen del nombre de la banda Maná, gracias a Tío Sergio.
Pero antes, pasaban más cosas. Venía Ronald (Mc), el perro de Chocapic, y hasta Don Graf, al quien le envié una carta en señal de admiración. Sin duda, todos estos temas se analizaban profundamente en el furgón escolar.
Viernes por la tarde, sinónimo por años de “Je suis chilean”. Sí, las clases de francés. Por cierto, muy importantes, en mi vida de infante. Mientras todos copiaban rápidamente lo que la madame escribía en el pizarrón (con tiza) sus enunciados en lengua extranjera, pero yo no podía distinguir las letras. Así estuve como 3 años hasta que fui revisado por un oftalmólogo. ¿Resultado? Miopía. Hasta nuestros días.
El lenguaje, una relación distinta. Agradecido. Sin duda, las clases más entretenidas tenían un capitán: Servando Villablanca (todo un locutor). Un día jugando en el patio, escuchando música chilena, después escribiendo cuentos, y hasta analizando la historia real del guatón Loyola.
Ya nos sentíamos más grande, bueno, todos menos yo (era el único que escuchaba ERA). Las tardes se hacían diferentes. Sí, habíamos ascendido. Al segundo piso. Las cosas comenzaban a cambiar, lentamente.
Un mes de marzo, llegué con mochila nueva, y me percataba de que lo nuevo no era solo la mochila, sino también mis compañeros. Sí, tras 7 años de costumbre nos juntaban con los del “B”. Seres, a mi juicio de ese tiempo, extraños. Lógicamente con el tiempo nos fuimos conociendo y haciendo grandes amistades. No éramos tan distintos como pensaba.
Y vinieron viajes, torneos de cartas (mi tótem), partidas de Age, duelos de ajedrez en el almuerzo. No olvidaré del bullado episodio en el que mis compañeras tiraban la comida desde el segundo piso hacia el pasillo que había tras el edificio. Tampoco los innumerables modelos de yeso que tuvo Mauricio Pizarro. Las primeras (y únicas) notas que aprendí en guitarra (magíster en “lobo chilote”). Los paseos a algarrobo, la siempre visitada feria artesanal, un concierto de violín, las infaltables tardes de “taca taca”.
Mi primera fiesta. Sí, en 7° básico. El cumpleaños de la Cata. Yo, no admití nunca que era una fiesta, para mí era una “fiesta de cumpleaños” (¿transición no asumida?). Con timidez tratábamos de bailar bien. Ja!. Solo intentos hasta hoy.
Recuerdo como si fuera ayer, el momento en que nos despedíamos de octavo. Tenía miedo. Me asustaba la media. Los “grandes”, esos que todos querían ser (pero yo no). Ahora, casi al cerrar esta etapa, se plantea el dilema “Pero ahora no, somos lo que siempre soñábamos ser, ahora somos los mayores del colegio, los grandes, ¿quieren seguir siéndolo?” como perfectamente lo pregunta Valeska.
Hubo fiestas, radio colegial, comidas nacionales e internacionales, cafés culturales, kermesses, fondas, clases de matemática, canciones, fotos, amigos que se fueron, sesiones memorables del electivo de historia, amigos que se quedan. Al parecer “todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. Pasar haciendo camino”, como diría Antonio Machado en Cantares.
Solo todo se debe terminar. Quizás viene algo mejor. ¿Quién sabe?.
Por mi parte, ya no soy un niño obeso que juega en su casa con aeropuertos de juguete. Aprendí que en los casinos de colegio no hay ruletas, que toda oración tiene sujeto y predicado, que la historia se repite, y que “lo que no te mata te hace más fuerte”.
Mientras escribo estas líneas, muchos deben estar estudiando para la PSU. Aquella prueba fotográfica que mide un par de datos. Los mejores deseos para todos, mis más sinceros agradecimientos al colegio (que, después de tanto criticarlo) he aprendido a valorar. A los auxiliares por hacer de éste, un lugar limpio y digno donde estudiar, a los porteros que alguna vez se aprendieron mi nombre, a los profesores que nos dieron lecciones de vida, a los que se atrevieron a plantear la educación de una forma humana. Muchas Gracias.
A mis compañeros de curso por ser como son. A los demás amigos, gracias por la oportunidad de conocerlos. A mis padres por el apoyo infinito e inalterable. A los que todavía creen en los sueños. Gracias totales.
No sé si sea bueno despedirse. No sé si quiera ser grande. No sé si los ciclos se deban cerrar. En verdad, por estos días, se bastante poco. Sólo guardo un pequeño tesoro, un par de recuerdos que han hecho historia (y que hoy, están inmortalizados en estas páginas). Nuestra propia historia.
domingo, noviembre 05, 2006
u.bio.cristian

Alias "mono valdivius" (nombre científico), "calvo",papión, tatán, etc.
Llega al colegio para iniciar su 1º básico junto a su primo Pedro, de aspecto muy distinto.
Sus juntas infantiles fueron Carlos Arenas, Pedro, Wale, Patty y Maggie.
Desde que era un pequeño monito se caracterizó por dibujar, específicamente pokemones, ; y paradójicamente también se caracteriza por su particular principio de parkinson.
También recordamos el ritmo que lleva en sus venas al bailar. Siempre el bailarín principal en el día de la familia, como esa vez que salió de relojito de esponja.
También demostró sus dotes más joven, específicamente en una fiesta del Mater Purísima donde se puso a bailar junto a Raúl Martínez en pleno escenario mientras sus amigos Pedro y Mauro le lanzaban latas desde abajo.
Le gustaba correr rápido y hacer ruidos extraños, onomatopéyicos, como el negrito de "Locademia de Policías".
La sexualidad persiguió su existencia desde siempre. En la básica le gustaba jugar a las muñecas... no por la connotación cultural de este comportamiento, todo lo contrario, las desnudaba y abusaba de ellas frenéticamente.
Siempre fué "al choque", peleador de primera. Sus principales contrincantes fueron: Ulises, el cubano, Valeria, Roberto Flores, Gazque, etc.
No podremos olvidar esas caricaturas tan perfectas del profesorado, especialmente la del tío Eduardo ya que ésta fue pegada en un mural para jugar al tiro al blanco con dagas mortales. Tuvimos la mala suerte de que en ese preciso instante entrara a la sala el mismísimo "profe Edu". Al ver la situación nuestro maestro se apenó enormemente ya que era nuevo en el colegio colonial.
En nuestra gira de estudios fue el precursor de los Mzc que posteriormente integró junto a sus amiguis Rorro y Mauro. El domicilio de esta secta viril era la pieza 9007 en el balneario de Camboriú. Su lema y bandera de lucha era la "Cachondez" que tiene que ver para los estultos en el tema con alcanzar la virilidad máxima obteniendo la mayor nutrición posible.
Siempre recordaremos la amable recepción de Cristian al traje de baño ajeno en la pieza 9007.
Era un calvo. Anécdota: una vez había que cortarse el pelo para la revista de gimnasia:
-Rorro: no me pienso cortar el pelo, me voy a sacar volumen solamente.
-Mauro P: sí, buena idea...
-Cristian: (acariciándose la pelusa que tiene en la cabeza) yo iguaaaaal ...
Recordemos que uno de los tantos días de ocio Wale le cortó un dedo dejándole una gran apertura.
Actualmente se encuentra feliz con su polola Paulina Alfaro, más conocida como "Pola". Esta relación comenzó en las paradisiacas playas de Camboriu: Cristian llegó a Brasil soltero, de hecho una noche de desenfrenada alegría en una de las discos que disfrutamos decidió comprar una rosa para regalársela a la niña más hermosa del lugar, además eso le haría sumar muchos puntos su "cachondez". Resultó que la rosa no se fue de las manos chilenas, ya que la niña que lo cautivó fue nada más y nada menos que su amiga personal Pola. (oooooooor!)
Gracias por tantas risas y "cagadas" que te mandaste. Arquitecto en potencia, descubre tu
(Por Natalia Reyes D.)
u.bio.lalu

Alias "Lalu", "Lauro", "Lagos".
Cabe dejar en claro que sus padre no se llaman Ricardo y Luisa sino Hernán y Jimena, ésta última más conocida como la "tía Jime".
Nace una fecha muy particular, un 14 de Febrero de 1989, día de los enamorados.Debido a esto su padre postula la teoría de que por eso el lunar que se encuentra en el pecho de su pequeña Laurita tiene forma de corazón.
Nuestro personaje creía en la teoría de su padre hasta el día en que le contó de aquello a sus amigas, las cuáles al ver el lunar exclamaron fuertemente: - ¡eso no es un corazón, eso no tiene forma!.
La verdad es que no podemos desmentir tan tajantemente las ideas del tío Hernán ya que quizás con el pasar del tiempo que conllevó el desarrollo corporal de Laura dicho lunar fue perdiendo su forma simbolizante de amor.
Rolo, su hermano mayor, fue un factor fundamental en la formación de un lado de su personalidad, el fuerte, debido a múltiples riñas que mantuvieron desde pequeños.
Su primer semestre de Kinder lo vivió en el colegio Mater Purísima.
El retiro de nuestra amiga a mitad de año tiene que ver con el siguiente suceso: Laura trabajaba tranquilamente en su pupitre de madera y fierro. Era un día frío, el más frío del año quizás. Entonces una amiguita de le pide goma; ella accede y posteriormente rompe el silencio pidiendo de vuelta su goma. La profesora sin demostrar paciencia, decide echarla de la sala sabiendo del invierno ruso que había tras esa puerta. Ahí Lalu llora y llora hasta que una profesora del curso de al lado se compadece de ella y la llevó a su sala. La situación llegó a oídos de sus padres y la profesora resultó despedida. Laura fue retirada voluntariamente del colegio.
Así fue pasando el tiempo, y los años. Lalu se paseó por algunos colegios (como el Santa Úrsula y el Greenland) hasta su llegada en 1ª año medio al colegio Internacional Alba. Llegaba dentro de la "nueva camada", los nuevos aires para un curso tan "diverso". Ella lloraba desconsoladamente, no quería entrar a clases, cuando de pronto, fue escuchada por 2 personajes (jota y karen) quienes descubrireron a su nueva compañera y la llevaron a la sala.
"Y dejó de llorar" señala una fuente cercana.
Y se fue haciendo parte del curso, cultivando grandes amistades y haciéndose sentir en cada clase con sus chistes, sus acordes de guitarra y ataques de risa. Destacada siempre en el área de las ciencias, la hija del presi se perfila como una Ingeniera del mañana.
Simplemente muchas gracias por su compañía y energía. Éxito.
¿quién quiere una estrella?
Expectantes deseamos… sufrimos…esperamos. Queremos mas vida, queremos el cielo, destinos exactos que nos lleven a lo que creemos es y fue hecho para nosotros. ¿Quién es realmente feliz? ¿Quién es dueño de una estrella?.. El azul profundo de una imagen insostenida nos refleja el vacío de nuestros deseos. Y nos alzamos..nos alzamos a la búsqueda de los hilos q desprenden nuestros sueños, las marcas q nos protegen y hacen realidad lo eterno de una felicidad q nunca llegará. Los colores derramados, lo esparcido en nosotros vuelve y cuenta las gotitas del pesar Uno a uno nos desvanecemos y queremos algo mas.. Pedazitos de silencios nos evitan, encajes y puntadas de la soledad Pero deseamos…expectantes Un deseo… uno nada mas Solo una .. Una estrella nada más
sensaciones
Colores, ideas, inmensa diversidad de vergüenzas y razones en tus dedos ..¿lo sientes? agua, cristales fríos ansiedad, placer ¿qué ves? el verde se mezcla con la realidad intensificando tonos de una marcada belleza, soledad ahuyentada.. ¿es una sonrisa? envuélvete en sentimientos, cúbrete del dolor, toca, atrévete a sentir en tus dedos las ramas de todo lo q rodea.. y las hojas caen.. sensaciones. No llores. respira y deja margen a una infancia que volverá, pequeños ruidos inundan el bosque inúndate de ideas, espárcelas en colores, baila sobre la dicha, deslízate sobre el placer.u.bio.mauri.v.

Antes que todo debemos publicar que tuvo un affaire con Ángel Lobos.
Nuestro amigo se destacó por su excelencia académica en Kinder, al ser el 1º del curso, prometiendo ser el nuevo Einstein. Lástima que sólo fueron promesas.
En los años venideros entabló una relación de amistad con Nico Rojas, Mauro Pizarro y Jonathan Vergara.
Su primer corte tiene antecedentes familiares: su madre lo lleva a rasurarse la cabeza para que se parezca a Krillin de Dragon Ball Z (¡plop!) ¡Qué madre más peculiar! ¿no?.
Parecía que sólo había pasado un día y ya estaba en 8º básico.
Fue ése año en el que Mauri vivió uno de los momentos más crudos de su vida. Todo empezó una noche de carrete en la que sus hormonas se activaron intensamente por una niña colorina que desencadenó en una aventura efímera. Para continuar el desarrollo de ésta historia es necesario decir que la enamorada de nuestro "Gasque" se encontraba pololeando con Alberto (que no me digan en la esquina...). Resultó que al día Lunes siguiente este último se enteró de todo e inició una búsqueda exhaustiva para amedrentar al patas negras. Gracias a Dios no pasó más allá de un susto.
En su segundo paseo a Algarrobo se encargó de juntar a dos amiguitas de mucha confianza. Lo que una de ellas no sospechaba era que iba a tocar el violín apasionadamente. El mito urbano dice que Mauri y la Maca Solar mandaron a la Paty Vargas a buscar bebida. En aquel instante de intimidad sus alocados corazones se dejaban querer sin tapujos. Pero al paso de los minutos Paty regresó y no se quiso ir más del lugar por motivos desconocidos (debía ejecutar su tercer movimiento de violín en Do mayor).
En 1º medio comenzó un affaire con "La Negra". Primero en el colegio, luego en Malloco y el clásico "Calendario". En 2º medio ocurrió el reencuentro en una completada organizada por el mismo curso (¡care’ palo!).
Memorable fue esa situación tan tensa que le tocó vivir con su amigo Marco Ceballos de oponente en una de sus tantas evoluciones pokemón.
Naty Reyes nos relata: - "El Marco algo le dijo al Mauro, y éste tan incisivo como siempre va y le dice la frase perfecta para despertar la ira del pasivo Marco: - ¡tu hermana!" -. La pelea se desató y tuvo que intervenir (con un rostro impresionante) el profe Julio de Mate (quien dejó solo a Nicolás, mientras éste le preguntaba un ejercicio) recibiendo más de un empujón en la revuelta que se había armado.
A pesar de los múltiples amoríos que se le han visto a éste personaje, nadie olvidará nunca su amor carnal por Víctor W.S "El gendarme Medina" (guatón manjar)
Siempre volverás a nuestra memoria por lo "piola asertivo" que resalta en tu persona, con una personalidad muy especial. Un sueño te persigue cabeza rapada, ahí en el paradero 1 de Pajaritos se encuentra puesta tu mirada. Te llamamos si necesitamos tus servicios pequeño "Tolosa". Ahora la ley estará en tus manos.
u.bio.karen
Todo comenzó un día 6 del 9 de 1988 cuando llegó al mundo una particular criatura que a futuro sería considerada como bruja o esotérica.A sus tiernos 6 años llegó al establecimiento escolar, CIA.
Siendo muy pequeña comenzó a fijarse en el sexo opuesto, interesándose particularmente en un niño llamado Alex (un morenito) que pertenecía al B.
Desde su infancia prefirió jugar Dragon Ball Z con los hombres del curso (que inventar historias de Barbies con sus compañeras) o internarse en la biblioteca a leer cuanto libro encontraba (ganó un concurso de poesía infantil con "las sombras tras la cortina").
Ya que sus pares eran mayoritariamente niños, creó su mejor amistad hasta ahora con un simpático y regordete muchacho llamado Mauricio Pizarro. Ella se encargó de mostrarle tal cual era el mundo a este pequeño “inocente”. Karen, una niña ya madura para su edad y bastante inteligente se propuso darle una lección de vida a su pequeño mejor amigo, estafándolo con unas historietas de terror que provenían de una especie de “sociedad de los poetas muertos”que habían creado. Karen se llevó la mitad de las ganancias siendo que jamás puso un peso en impresión.
Ya crecida, Karencilla, anduvo tras los paso de otro de sus amigos, Mauricio Vásquez con el que tuvo reiterados encuentros cercanos en el subterráneo.
Esta mística niña gustaba de leerle el tarot a sus compañeros, de ahí uno de sus apodos mencionados al principio. También se interesó por la religión y decía que el amor lo era todo.
Al parecer el nombre Mauricio era de su agrado ya que en 5º básico estuvo tras su gordito compañero y mejor amigo.
Karen, a pesar de se una persona sumamente pasiva, no le faltaban los enemigos y su archienemiga siempre fue Camila Fernandez. Ella y Paulina unían sus fuerzas para derrotar al enemigo.
En 6º básico, en un paseo a Pucón, Karen tuvo un encuentro no tan cercano con un joven que se encontraba en las cabañas, lo llamaban Sergio “el grande”.
Al empezar la enseñanza media se juntó con Catalina Lopez. En el mismo año, forjó una gran amistad con Macarena Solar y debido a sus travesuras fueron suspendidas el último día de clases por fugas internas, el mismo día que tenían la prueba de “El Socio”. (hasta el día de hoy no rinden la prueba).
En 2º medio, aquel par unió sus fuerzas con Javiera, Patricia, Pietro y Roberto.
Aquel año, Macarena y Karen tuvieron un pequeño conflicto que disolvió la amistad.
En un paseo de curso el año 2004, Karen creó lazos con unos seres extravagantes y ese fue el comienzo de una hermosa amistad que aun perdura. Aquellos seres son Makarena, Valeska, Margarita, Javiera y Patricia.
En aquel paseo, Karen se vio atacada por un vagabundo un tanto ebrio. Debido a los sonidos que aquel hombre producía, el curso corrió como una estampida dejando al más débil atrás, en este caso Karen, quien sufrió una espantosa caída rompiéndose la rodilla.
En ese mismo paseo ocurre un encuentro cercano con su amigo Roberto.
Finalmente el 25 de abril del 2005 inician una hermosa relación. Siguen juntos y felices.
Su amor por las letras y el arte guiará su futuro estudiando licenciatura en literatura.
Esperamos que cumplas todas tus metas y sueños, que triunfes en el camino de las letras que tanto te apasiona.
(Por Valeska Urmeneta V.)
sábado, noviembre 04, 2006
jueves, noviembre 02, 2006
u.bio.jota
Javiera Gaete Jara llega al Colegio particular pagado el año 1998 luciendo unos grandes y firmes lentes que se complementaban perfectamente con sus oxigenados mechones.Al ingresar al establecimiento, se caracterizó por ser una persona muy conflictiva, quizás se debió al frío recibimiento por parte de sus nuevas compañeras, especialmente de Maky quien la rechazó firmemente desde el primer momento. Esta última le arrojó un chorro de colonia a los ojos por haber invadido su territorio (el Alba también es una jungla).
Siempre recordaremos aquella vez que Javiera, atormentada por sus compañeras, se puso a llorar en su puesto por el rechazo que tenían hacia ella, debido a esto Pola se acercó a la pequeña niña que sollozaba sumergida en un mar de lágrimas e ira. Sí, Jota no encontró mejor manera de responderle a su preocupada amiga con un golpe.
A pesar de ser una niña rechazada los primeros días (meses) de colegio, hizo muy buenas amistades, estas eran Paulina Gatica, Camila Ruiz y, hasta ahora, Karen Urrejola.
De muy pequeña Javiera ha tenido la vocación de médico, ya que intentaba “curar” (sanar) a sus accidentados amigos de extrañas maneras y recetaba remedios sin una prescripción medica y sin el respaldo de ningún adulto.
Hubo un tiempo en donde Javiera tenía un sueño, aquella peculiar utopía era volar… Al fin lo consiguió, voló escalera abajo dejándole espantosas marcas en la cara (no olvidaremos aquel diente que sobresalía de su labio).
Como buena futura doctora, ella conocía su organismo, de ahí su celebre frase:
“Yo nunca vomito” (Guajardo! Se hizo presente en el acto), de esa manera, su resistente organismo se vio esparcido por toda la escalera.
En 2º medio, su círculo de amistades lo componían Roberto, Karen, Pietro, Macarena S. y Patricia.
Ya en un paseo a las cruces 2004, su círculo se expandió dándole refugio a tres interesantes personajes, Makarena C ( su antigua rival), Margarita y Valeska. Allí nació una bella amistad. En aquel paseo Javiera plasmó en su memoria y en la de sus cercanos la mítica oruga, el Impostor y siempre recordará con su amiga Wale aquella caminata hacia la playa.
Jota fue siempre fiel a Tío Pablo, convirtiéndose en la única integrante (de nuestro curso) del equipo espiritual del colegio, VIVES.
Se caracteriza por se una persona incoherente verbalmente y extremadamente jugosa. También por sus tiernos y delicados gestos de amistad, como dejarle un sorpresivo (y recordado) regalo en los pantalones de su amigo Mauricio Pizarro.
Permanecerá en las memorias de cada integrante del curso, aquella relación un tanto precoz con un alumno del establecimiento, por el cual termino en una pelea con su rival, Camila Fernández.
Al pasar los años se unió con otras interesantes y divertidas personas con las cuales se integra al famoso Grupito del Amor.
Javiera, siempre te recordaremos como la persona que siempre nos saca una sonrisa con cada palabra que sale de tu boca, con cada aventura que nos cuentas de tu legendario Licán y con tu reciente amor por las verduras.
Esperamos que cumplas todos tus sueños y que sigas aquel camino que tanto te apasiona, la medicina. No olvide hacer reír a sus pacientes. Ni cuidar sus gatitos.
u.bio.pietro
Un día común y corriente en la nortina cuidad de Antofagasta nace un niño muerto. El 25 de octubre de 1988 nuestro compañero Pietro Vásquez observa, por primera vez y muy atento, una sala de partos.A los 2 años migra Santiago de Chile.
A la corta edad de 5 años tuvo su primera polola (que para su actual pareja no resulta nada de agradable), a pesar de esto Pietro no era feliz, sufría constantes agresiones físicas por parte de unos matones de 1º y 2º básico.
Desde 1º hasta 4º básico cursó en el colegio “El Prado”, donde se caracterizaba por ser un gordito, algo tostado y un poco violento(al parecer por esto salió el Rey Feo del año).
En el año 1999 ingresa a nuestro colegio, pero para Pietro no le gusto mucho la idea de pertenecer al CIA, ya que se sentía discriminado por su condición física (obeso) y además, en una clase de historia todos sus nuevos compañeros lo agredieron psicológicamente hasta hacerlo llorar.
Pero nuestro nuevo compañero no era nada santito, el primer día de clases apago el calefont de las mujeres y unos meses después de haber ingresado, dañó seriamente a su compañera de banco, haciéndole un profundo corte en el dedo, Patty aún conserva la vergonzosa cicatriz y también el rencor, ya que Pietro nunca le pidió disculpas.
En 1º medio el nortino tuvo un cambio radical, sus compañeras le hicieron un cambio de look que le modificó la vida, desde ese momento la personalidad de Pietro dio un giro enorme y se convirtió en el chico extrovertido que hoy conocemos.
Ese año en un juego de niños el inocente alumno saltó con todas sus ganas sin darse cuenta de que había un fierro sobre él, las consecuencias fueron un severo golpe en la cabeza que, por suerte, no pasó a mayores.
También ganó el premio a los “Grandes Pensadores” del año (de la página web “primero alba”) con la célebre frase “Yo digo lo que yo digo”.
Pietro es un niño muy sano, muy cerrado. Sólo sus verdaderos amigos pueden saber lo que le pasa, es por eso que nunca se supo quienes eran las niñas que algún día le gustaron. Fuentes cercanas a él nos confirman que entre sus supuestos amores infantiles se encuentran: Natalia E., Karen y Patty.
En el año 2004 su círculo de amigos estaba conformado por Javiera, Karen, Patty y Roberto. Ese mismo año empieza su relación con Marcela Gómez una de sus compañeras (miau!) con quien permanece unido hasta estos días.
Pietro se caracteriza por su afán por hablar cosas paranormales, por las memorables frases en “inglés”, tales como “i don´t remeeember” “I don´t Kill nadie” entre otras.
No podemos olvidar su gran amor por las tortugas, es tan grande lo que siente por ellas que es inevitable que cada día que pasa se asemeja más a estos pequeños animales. Le deseamos mucho éxito en su futuro clínico.
Siempre recordaremos a Pietro como un niño dispuesto a ayudar a sus amigos, a escuchar y a tender una mano en el momento que sea, otros lo recordarán como una persona callada e introvertida, como también habrá otros que lo recordarán insoportable y algo brusco para sus cosas, pero de un gran corazón. Eso es lo que importa, ¿no?.
todo.tan.rápido.y.lento.
Se derrite en la memoria y se escurre por dentro.Se sumerge en las lágrimas con deseos de vivir. A veces, nos secuestra un momento luego nos devuelve y nos tiende en el suelo.
Se marchita con los recuerdos y pasa despacio, lento.
Da giros inesperados y cuando no estamos preparados nos derrumba y sangramos.
Pasa tan rápido que nos olvidamos del pasado, nos perturba el presente angostando el futuro. Nos desmorona en un segundo y logramos levantarnos en horas. Nos encierra en su campo cristalino sin dejarnos respirar, nos ahogamos de impotencia y de los deseos de gritar. Nos mata lentamente. Primero nos tortura, luego nos abraza y nos da esperanzas, cuando todo esta calmado, nos entierra el puñal por la espalda. Es tan frío y cruel que nos observa desangrar, nos mira hasta que se cansa y se va corriendo.
En la memoria quedan aquellos momentos. Aquellas situaciones incomodas, vergonzosas, tristes e irreparables.
El mundo se vuelve en tu contra, dejándote desnuda bajo un cielo nebuloso, oscuro. Te empapa un mar salado que sale de tus ojos. Aquellas gotitas indefensas que caen y caen a su antojo. Se juntan con sus pares, porque el cielo te acompaña y llora contigo. Te resguardas en t.us brazos y miras tu entorno, piensas en todo hasta en lo imposible. El tiempo se hace eterno, el viento te congela los huesos y paras de llorar. El cielo se despeja y vuelves a caminar. Ahora avanza rápido, te cansas de no respirar, suspiras y comienzas una nueva vida, con nuevos recuerdos, nuevas anécdotas y vivencias. Corres hasta sentirte viva, hasta sentir el corazón que va a estallar, entonces paras y recobras el aliento. Te alimentas del aire.
El tiempo y el recuerdo, la memoria y el silencio. Te callas y sientes el viento.
Recuerdas, piensas.
Todo tan rápido y lento.
u.bio.marco
El infante Ceballos abrió por primera vez sus tiernos ojos el 23 de abril de 1989, el mismo día en que nació el famoso luchador de la WWE (lucha libre profesional más grande en Norteamérica) John Cena. Sus padres estaban muy preocupados por la integridad física de su hijo y de su desarrollo emocional, ya que él era un niño un poco autista; así que decidieron internarlo en el jardín infantil “Hello Childreen (donde conocería a su compañero de carrete y amigo fiel, llamado Mauricio Vásquez). Algunas anécdotas de su estadía en el jardín serían, según fuentes cercanas, que a marquito le gustaba defecar con la puerta abierta o bañarse en calzoncillos debido a que siempre olvidaba su traje de baño. En cuanto a su desarrollo emocional, sus amigos de la infancia lo describían como un tipo tranquilo que dedicaba la mayor parte del tiempo a jugar con sus legos (hobby que realiza mientras sus amigos no lo ven) y rara vez emitía un sonido, aunque se percibía a un tipo feliz.Con el pasar de los años a Marco ya estaba muy grande para seguir en ese jardín lleno de ingenuidad, así que postuló al prestigioso Colegio Internacional Alba (donde Marco desarrolla todas sus facetas, como por ejemplo hacer mascotas virtuales con papel y participar en los grandes torneos de doña Marta C.). El pequeño Luis tuvo que cortarse sus rulos definidos y dejar atrás su pasado hedonista; ahora tendría que estudiar para ser alguien (y ganarse la vida en el futuro). Cuenta la leyenda que el primer día de clases, vieron al pequeño escondiéndose en una cueva, pero lo pilló el mítico tío René en pleno acto.
Ya en tercero básico el pequeño Luis conocería las desgracias de la vida en carne propia debido a que le entró un extraño líquido en la pierna y, posteriormente, se golpearía la cabeza tras tropezarse y caer estrepitosamente al ir a buscar (velozmente) una pelota.
Luego vinieron las burlas de su Prof. Claudio Paillao (el mismo chanta que invento el PAI Test , dícese de un moderno sistema que mide la capacidad pulmonar), pero Marco no se dejaba golpear por la vida y su aliento por vivir nunca lo abandonó; así vivió largo tiempo.
Ya en tercero medio nuestro protagonista tenía bello púbico y se afeitaba. Aunque no lo puedan creer, Antonio se enamoró de una niña que mantendremos en el anonimato (ELA le decían, se presume que se escapó del país) y pasó los momentos mas felices de su vida junta a esa mujer. En el gobierno de tío Ricardo Córdova, Marco aprendió una lección de vida con su frase moralizadora “dale un chopazo” y sus clases de jerga callejera.
A finales de diciembre Luis viaja a Brasil con sus compañeros y vive momentos inolvidables: como cuando sus amigos de cuarto (Héctor y “el gaske”) le guardan el colchón en el closet y nuestro protagonista no halló nada mejor que ir a reclamar a la mucama para que se lo devolviera. O cuando despertó con la cara llena de talco.
Ahora nuestro amigo Marco está cursando cuarto año medio y se prepara para hacer un ingeniero en minas; le deseamos lo mejor y esperamos que no se eche la carrera por carretero, sus cercanos dicen que mucha libertad le hace mal.
Tras este tipo flaco de pelitos díscolos, hay un gran hombre, tal vez no destaque mucho por sus logros pero tiene un buen corazón y nunca nos olvidaremos de ti. Ojalá no lo terminen matándolo.
miércoles, noviembre 01, 2006
u.bio.robin

“Hola mujer”, las saludó con un apretón de manos. Era nuevo. Venía del Santa María. Fuentes. Robinson Fuentes.
Viñamarino de nacimiento, recuerda su venida a la capital. Contento de tanta ciudad, se quedó aquí para siempre. Y es que la vida de “Robin” no es como todos la imaginábamos. Cursó su enseñanza básica en 3 colegios, dos de ellos tenían algo en común: el nombre (SAN ANDRÉS).
Cuando niño era de todo menos mateo (al menos hasta 4º básico). El mejor arquero que tuvo el curso, hasta que sus compañeros le hicieron una traumante (e ilícita) emboscada en la cancha que le significó desechar para siempre su afición por el fútbol. Incluso sus padres lo inscribieron en una escuela de fútbol, donde nunca tocó el balón.
En la básica no fue muy sociable. Sus recreos consistían en vagar por los patios con su infaltable (y único) amigo. Ahí Todo giraba en torno al animé (95% Dragon Ball Z) y otros dibujos animados de la época entre quinto y octavo básico. Apuesto a que no la imaginaban, Fuentes tenía promedio 5,9 en cuarto básico.
El azar y dos profesores (Priscilla Ortega y Mauricio Carrasco son los culpables de la llegada de este personaje a nuestras filas. La adaptación no fue fácil, las primeras clases de historia fueron pequeñas trincheras. Pero el tiempo ya lo ha hecho parte de nuestra familia. Se ha destacado en múltiples áreas del conocimiento, ha logrado el primer lugar en más de una ocasión, a punta de mucho esfuerzo y honestidad. Vocación de docente, lo lleva a soñar con dedicar su vida a la enseñanza de la historia (y sus sabrosísimos pasajes) y también a la política.
Enamorado en dos ocasiones de coloridas musas poéticas durante su enseñanza media. Gestor del frustrado grupo musical VORFC (desafinado). Banderista del candidato Piñera (cuack!). Hambriento comensal chileno en Brasil. Escritor de novelas. Aliado de Pedro Andrade en la santa clase. Todo un intérprete bilingüe que se presentó con el “aya ammmm” que pasó a la historia, a nuestra historia. Desde Drácula hasta Colón (pasando por Chayanne), se destacó como guionista, actor, tramoya, ayudante, todo con voluntad y disposición de excepción.
En primero medio se hace amigo de Marcela Gómez y de Nicolás Rojas (por ser los únicos que no jugaban fútbol durante la era Rodrigo Quintanilla). En segundo medio se hace amigo de Pietro Vásquez y Bárbara Pereira. En tercero medio se hace amigo de Romina.
Hoy, los botones están desabrochados, con la barba a medio crecer. Su lenguaje se ha “chilenizado”, y entre su música no solamente hay Strauss. Los libros siguen con un sitial importante, y las ansias de hacer historia (en su máximo espectro) recién comienzan. Éxito. La suerte es para los mediocres.
u.bio.roberto
Roberto, conocido mundialmente como Oñate, nace un 19 de octubre de 1988. En Kinder era el único que sabía leer y los profesores del colegio, venían a admirar tal hazaña. Por consecuencia leyó en la graduación de kinder.En 1º básico fue el galán del momento. En su niñez le gustaba la rubia Valeria con la cual se mandaban cartitas en clases.
Por esos días golpea a Paty en la nariz, y Natalia Escanilla debió cargarlo como a un bebé para llevarlo hacerlo cumplir con su condena por el crimen cometido. Era un niño maltratado por Fito (sí, el que usted piensa), en el furgón escolar.
Su infancia es un libro lleno de anécdotas.
Cuando pequeño escuchó a un niño del “A” (Cristóbal Gómez) decir un improperio a su profe. No atinó a decir más que “Tío, tío Paillao, el Cristóbal le dijo Viejo Culiao”
En quinto básico se hizo famoso cantando “quiero vivir, quiero vivir”, frente a toda la clase a petición del legendario Tío Gino. Desde ese momento fue el niño “Quiero vivir”. Posteriormente cambia la letra y mantiene el ritmo. Entonces canta “Quiero explotar”, convirtiéndose en el cantautor más prometedor de su curso.
Robertito siempre fue un niño muy inteligente. Dejó que Carlos Arenas le hiciera un pedigrí (movimiento de lucha libre) con tal que le diera un mazo de cartas (tesoro muy codiciado en esa época).
En séptimo básico, su compañero Marco abrió la puerta de dos patadas, y Roberto fue golpeado en la ceja. Aun conserva la cicatriz a lo “Ballero”. La violencia en su vida no se detiene. El año siguiente tiene un a pelea con Pietro, quien le pegó mientras Pedro lo sujetaba. Cuando lo suelta, Roberto se lanza sobre Pietro y lo golpea de vuelta.
En primero medio faltó solo una vez al colegio. En ese tiempo formó lazos de amistad con Javiera y Marcela. Se hacían llamar los “Tin”: Oñatín, Gomezín, Gaetín. Al año siguiente Pietro, Javiera y Karen conforman su núcleo más cercano. Es con una de ellas con quien entablará una relación.
Tuvo un “encuentro cercano” con Karen en las cruces. Al año siguiente, en tercero medio Roberto estaba oficialmente enamorado. Se dedicaba a mirarla, y Pedro llevaba la cuenta en un ábaco, que por esos días el profe Pablo nos mandó a fabricar artesanalmente. Un 25 de abril formalizan la situación. Siguen juntos.
Este personaje pertenece al grupo Ignem, como baterista. Cierto día, y por casualidad, descubrimos sus dotes innatos mientras Roberto golpeaba la mesa con sus dedos. Comenzó a practicar y fue integrado definitivamente. También es parte del grupito del amor.
Desde niño hasta la actualidad desarrolló una indiscutible pasión por los juegos de computador. Uno de ellos es Tibia, que disfruta con sus compañeros Pedro, Marco, Pietro, Héctor y Mauricios.
No podemos olvidar las fiestas en su casa, donde más de un hecho notable sucedió. Así como tampoco olvidaremos su peculiar amigo “Igor”, o sus dotes matemáticos, su humor blanco, su buena disposición. ¿Vocación? Ingeniería Civil. El futuro es prometedor, Oñatín tomará con fuerza las baquetas de la nueva etapa que se aproxima.
u.bio.romina
Fue un día 6 de enero de 1989 en que el mundo vio nacer a Romina Araceli (cuyo nombre fue extraído de Música Libre), la niña campestre, en la Clínica madre e hijo (la misma que vio nacer a su amiga Bárbara Valentina Pereira). En el transcurso de sus primeros años de vida, nuestra persona en cuestión vivía en Maipucity.Su intolerancia ante el aburrimiento, la hizo entrar voluntariamente al jardín infantil “los grillitos” a la edad de 2 años. De hecho, antes de entrar al jardín, solía correr tras el furgón que llevaba a los niños hacia el dicho lugar y su madre debía ir por ella. Algo curioso: a los tres años solía comer plantas.
Cuando su hermano se cambió de colegio, sus padres aprovecharon de trasladarla a ella también, así llegó al Colegio Internacional Alba... Al comenzar su estadía en el nuevo colegio, se hace amiga de Margarita y luego de Valeria Escobar. Entre 1º y 4º básico se enamora de Roberto Oñate (amor que es correspondido), con el cual se mandan cartas de amor. Al mismo tiempo, Ariel se enamora de ella y le suele regalar yuyos (formato ramo de flores) que ella botaba a la basura (en su corazón sólo había lugar para el diminuto Roberto).
En 5º básico, Romina cambia su residencia hasta más allá de los suburbios y se instala en el pueblito de Malloco. En ese período se enamora de José Ramos (nunca se lo dijo) y celebra su primer K-rrete, en el cual hombres y mujeres compiten con bailes eróticos y strippers, Carlos Arenas muestra su “humanidad” y Pedro no puede acompañar a sus amigos cuando salen a pasear por no saber andar en bicicleta.
Entre 5º y 6º es sentada junto a Cristian Valdivia, lo cual ocasiona su transformación de una niña buena e inocente a una niña “corrompida por el garabato” (hasta el día de hoy).
Fue amiga inseparable con Catalina López, ambas eran el "club de la risa". Unían sus supercarcajadas, y salían todos los fines de semana a diferentes lugares. Cierta vez en el cine, Catalina fue pifeada y regañada, a causa de su risa, justamente en la parte más triste de la película.
En 7º básico se hace amiga de doña chopazo junior (Nona Córdova). En primero medio comienza y se desarrolla una atracción hacia cierto amigo y compañero de curso. Así es, el mismo día de las comidas nacionales (año 2003, organizadas por Gino Canales) pasó lo que tenía que pasar (muak!). Era la época de la depresión y del estrés, de las crisis de pánico y de creerse Amy Lee. Solía usar vestimentas oscuras.
Siempre fue una niña apasionada por el baile y los negocios. 2º medio fue el año cúlmine de la depresión. También en este período ganó, junto a otros compañeros de curso el primer lugar en un concurso de revistas escolares, representando a “De reojo”, ganando una cámara fotográfica.
Por esta época el messenger la unía con Nicolás Rojas en una cibernética amistad (de hecho casi no se hablaban en el colegio, casi siempre se comunicaban chateando).
En tercero medio se hace amiga de Camila Di Doménicio, Bárbara Pereira, Robinson Fuentes, Sebastián Luna (la “depre” los unía) y finalmente de Héctor Bernal.
4º medio fue el año de las clases de salsa junto a Nicolás Rojas (éstas fracasaron gracias al “talento” de su compañero). En fin, ese fue el año en que aprendió a querer a Marco Ceballos, a Gaske , a “Híctor” y a Pancho Campos. Finalmente se decidió por estudiar diseño gráfico.
Así es como culmina esta biografía, pero no el camino para la damisela en cuestión. Suerte en el porvenir de esta vida. Amén.
bio.maca.s.
Macarena llegó en Kinder con una cola bien apretada y alta, dejándola china (para siempre) y con una gran y definida chasquilla.Tiene una suerte muy especial, ya que, siempre que se lanza algo al infinito (y más allá) le llega a ella. Por ejemplo:
El papel que tiró Pedro y le cayó justo en la boca. Un ahogamiento
El lápiz que tiro rorro y le callo justo en el ojo. Hielo en el ojo
Una bola de papel (aún no se sabe quien la tiro. Los sospechosos son Mauro Pizarro y José )
Pero cada vez que pasa algo ella reaciona violentamente con frases emblemáticamente hirientes como:
“no me metai en tus cagás de conversaciones”
“no sé que ¡¡#€#$!!!! Te ví yo”
“le voy a decir al Juanjo que te pegue!”
O al Mauri Vásquez:
“pelao ramera!” “fornicador impotente”
Es localmente reconocida por su fanatismo hacia Alejandro Sanz y su rivalismo con su compañera Javiera, con la cual tuvo un pequeño encontrón en 6º básico porque una no le cedía la ventana para mirar el espectacular show de la emblemática revista de gimnasia. El conflicto fue disuelto por la Tía Marina, madre de Macarena. Desde ese momento que estas dos jóvenes han tenidos ciertos roces a lo largo de su periodo escolar.
Al juntarse ambos cursos, Macarena encontró refugio en 2 singulares señoritas, Noelia y Karen. Con ésta última hicieron muchas travesuras, una de ellas fue “la fuga”, lamentablemente fueron pilladas y suspendidas el ultimo día de clases, justo cuando había una prueba del libro “El socio”. Nunca hicieron la prueba.
Un año estuvo apegada a Patricia Vargas, parecían uña y mugre. De aquella relación recordamos las tradicionales salidas rápidas de clases al terminar la jornada escolar (generalmente los viernes) donde corrían aceleradamente a los baños a cambiarse de ropa (y, por cierto, a maquillarse), luego corrían al paradero para tomar una micro que las dejara en su antro favorito: el acertijo.
Hubo un período donde ni siquiera se veía la sombra de esta pequeña compañera y amiga, a la cual le decían que era un niño fugado del kinder. Aún seguimos pensando así.
Esa manía de no ser vista se recalcó absolutamente este año 2006, donde nunca hemos visto a Macarena asistir la semana completa a clases.
Al parecer contrató a la masajista del colegio para que le hiciera una sesión completa de masajes Express, ya que siempre que se le pregunta donde estaba ella responde con la cara marcada: haciéndome un masaje.
Jamás olvidaremos aquella acción un tanto guerrillera que realizo en la casa de la Wale. El punta y codo quedará en nuestras memorias eternamente al igual que el sobrenombre que le pusieron posterior a esa acción, Teniente Dan.
Macarena seguirá el camino de la medicina, específicamente odontología. Que le vaya bien teniente Solar.
u.bio.boms
Todos deben conocer a Rodrigo Naranjo, particularmente conocido como “Boms”, una singular persona de tez morena (mate) de un especial sentido del humor y algo brusco para sus cosas. Su niñez fue llena de amor y ternura esto se puede apreciar en su hogar al observar esa linda foto de nuestro compañero vestido con el ajustado traje de superman y con cara feliz.
En el año 1994 este personaje llega al colegio, abatido en su primer día por el supuesto abandono que realizaron sus padres al dejarlo en una sala llena de niños extraños. Ahí, en esa reconfortable sala al lado de los baños, es donde conoció a un compañerito que era del agrado del futuro Boms. La timidez de este pequeño hizo que no se atreviera a dirigirle la palabra y como él nos cuenta “no le hablaba, sólo lo miraba”.
Luego de unos años era uno de los alumnos mas disciplinados y responsables de su curso, pero no por eso era un niño aburrido, siempre disfrutó su infancia, ya sea jugando a la pelota, a dragon ball Z o a la lucha libre en donde representaba con gran fanatismo a Triple H.Pero este niño medio robusto y de apariencia tierna y amigable nos escondía un fuerte carácter que descargaba contra el sexo opuesto. Rodrigo sentía un extraño rechazo a las niñas, es más, cuando uno de sus amigos no quería jugar con él, porque las prefería a ellas… los llamaba traidores.
Sin embargo al pasar el tiempo sus intereses cambiaron y en octavo comienza su gran historial amoroso. Entre sus grandes amores destacan: Paulina (Pola), Meisy, Natalia, Romina, Paty y la “prima”, entre otras.
A pesar de su temperamento algo machista y violento, Rodrigo resultó ser una persona bastante romántica. En el verano del 2006 realizo una gran hazaña de teleserie, partió rumbo a La Serena siguiendo a un amor de verano que ni siquiera conocía bien, sin saber que esta niña se convertiría en una de las personas más importantes de su vida.
Actualmente mantiene una feliz relación con esa niña que le robo el corazón en la Serena, Tamara Cárdenas, una Pre – púber del Boston College (La Farfana). Muy querida por todo el GDA (secta interna: “Grupito del Amor), del cual Rodrigo es un importante y valioso integrante.
Se puede rescatar de él que es una gran persona, gran amigo y un gran compañero para hacer desorden en clases, ésta es otra característica del “Boms” , es un niño bastante inquieto y con un fuerte temperamento. Casi todas las víctimas de sus arrebatos son los inocentes profesores que deben aguantar al niño Naranjo.
Uno de los más recientes incidentes han sido con el inspector, el orientador, el profesor de Inglés y el de educación Física, esto hace de Rodrigo un niñito– problema de la enseñanza media.
No se puede olvidar una de sus pasiones, por lo que es reconocido, el hip hop. Hace unos años nos demostró su tendencia hacia la música de negros y hacia el rap, compartiendo sus gustos con su mejor amiga Paulina Alfaro.
Hablando de sus amigos, Rodrigo es una persona muy sociable y que logra llegar a la gente con mucha facilidad, entre sus históricas amistades están: Cristóbal, Pablo, Robinson Navarro, Mauricio Pizarro, Pietro, Paulina, Makarena, Valeska, Patricia y todo el GDA.
Hoy, al final de cuentas, el futuro tiene que ver con la Ingenieria. De seguro, puede ganar el partido.
u.bio.vale
El 4 de Julio no sólo nace la estatua de la libertad, ese mismo día (poco más de 200 años después) y a kilómetros de Estados Unidos nace, en la clínica Madre e Hijo, Bárbara Valentina Pereira ¿Qué hay de su tierna infancia y sus primeros años de vida? Ahora lo sabremos. La niña Pereira se educó en el jardín infantil de la Contraloría General de la República y cursó el Kinder en el Colegio San Andrés de Maipú, del que fue expulsada tras asistir algo más de tres días durante todo el año (práctica que se repetiría a lo largo de su vida).
Así es como llegó a parar al Colegio Internacional Alba.
Al llegar a primero básico, se relacionó inicialmente con Renato, Daniela Donoso (Dios los tenga en su santa gloria) y con Maky.
Entre sus primeros amores figuran nada más y nada menos que el fotográfico ex –alumno, alias “El Aguayo”, a quien mandaba cartas a través de la simbólica auxiliar María Pía.
Otro gran amor fue Fabián (from ECUS) de quién en 5º básico se escondió en un casillero guíada por la vergüenza.
Llega 6º básico y su rebeldía le lleva a trasladarse voluntariamente al liceo 1 de niñas, “Un asco” asegura Pereira. En su breve estadía en este colegio recibe influencias políticas del tipo marxista. Durante este período llegó a ser Presidenta de curso y descubre su temprana vocación por la ciencia.
Al comenzar 1º medio, Pereira vuelve a la casona que está al lado del motel y del invasor megamercado. En estos momentos, los días se vuelven MORAdos (y sin permiso materno). Es durante la era de la santa clase de Arturo Prat (www.creces.cl) que su vocación por la biología varía temporalmente. Siempre fue una niña destacada en el área de las artes y muy cercana a Gino Canales. No haremos mención a los sucesos ocurridos en Malloco en este mismo período (Gaske).
Durante el transcurso de su enseñanza media, siempre se topa con el alumno José Ramos en el ranking de los primeros lugares y participará, en variadas ocasiones, en la confección de los murales para eventos en el gimnasio.
2º medio también es un período de grandes acontecimientos: Se hace amiga de Marcela Gómez, con la que encarnan los célebres personajes de Patricio Estrella y Bob Esponja, recreando todos los capítulos, también comienza una relación amorosa con Max y disfruta una entretenida completada (el regreso de Gaske). Una “enfermedad” (asegura María Luisa Cordero) no le permitió terminar el año.
En tercero medio se hace amiga de Romina Maureira, tras años de rivalidad, y la presenta como su pareja oficial ante su familia. Al mismo tiempo se hace seguidora de Oscar Miranda (sintonicen acá). Vale y su nueva amiga Nina auxilian a un “wataka” que fue golpeado en una de las tantas fiestas a las que solían ir. En el transcurso de su gira de estudio en Brasil, pierde su cámara fotográfica.
Llegando a 4ºM , sólo nos queda por acotar que su vocación definitiva está en el área de la salud y la arquitectura.
Bueno, no queda más que desearle un futuro buen pasar y felicidad a la futuro médico, arquitecto, artista, biólogo (lo que sea)... ¡En fin!
u.bio.héctor
“Híctor” vino al mundo el 16 de diciembre de 1988 en la ciudad de Viña del Mar. A temprana edad se vino a vivir a Santiago de Chile y cursó la etapa de jardín infantil en variados establecimientos.En el transcurso de su tierna infancia, su hermano perdió un sinnúmero de amistades por culpa de Héctor (quien arrojaba violentamente juguetes a los amigos de Jaime).
Estudió en el colegio Villa España entre 1º y 5º básico. En este período desarrolló su (hiper) extrovertida personalidad: solía molestar a sus compañeros y pelearse con ellos (además, desde pequeño fue siempre picota).
Entre 5º y 7º básico fue un apasionado por el arte urbano del skate.
En sexto básico llega a nuestra institución particular pagada y se integra a las filas de nuestro curso. Increíble: llegó vestido de terno y corbata, aparentando ser un niño tranquilo, serio y ordenado...
Su primer amigo fue el entonces más travieso del curso: el siempre pequeño Sarmiento.
Bueno, volviendo con nuestra historia, cabe destacar que el pequeño Héctor se adaptó al curso a la semana y empezó a develar su verdadera personalidad...
En 7º básico, el play station y la escasa distancia de tres cuadras entre sus hogares lo unió en amistad con Sebastián Luna.
En 8º básico, bajo la tutela e influencia jazzística de su hermano aprendió a tocar guitarra y comenzó su gusto por la música.
En primero medio fue miembro del grupo musical disonancia (durante la era Luis Andy Peña) y estuvo condicional por conducta, pero al año siguiente (2º medio) recapacitó y se calmó (un poco).
En 3º medio se inició junto con algunos compañeros en el grupo musical Ignem (“Fuego” en latín). Ese mismo año el grupo ganó un concurso de Vía X en el que recibió el importante apoyo de sus compañeros de curso.
También es necesario destacar que en este período el equipo de fútbol Jamaica (3°M), del cual él era miembro, resultó campeón del colegio.
Este mismo año comienza su amistad con Mauricio Vásquez (alias, el Gaske), junto con el cual rompen el corazón de algunos turistas uruguayos en Brasil, de quienes logran salvar ilesos.
Durante el transcurso de la etapa 4º medio, la recta final, comenzó a preocuparse por su futuro laboral y optó por postular a la Escuela de Investigaciones de Chile. Además, surgió la idea de fundar un “club de la pelea” inspirado en la película homónima y se hace admirador de la película “La Naranja Mecánica”. Es en este período en que afianza su bandera de lucha en el campo de la política: el socialismo nacional. No podemos dejar pasar por alto su discusión con cierta pedagoga de educación física en el gimnasio del colegio ni su extravagante relación con otro pedagogo: Francisco Campos “¿Qué pasa campeón?”, “¡Híctor!”.
Mucha suerte en investigaciones, en la música y en la vida, “Híctor” Manuel Bernal.
u.bio.maky

Este tierno personaje llegó al colegio en primero básico con su singular corte de pelo “honguito” (como el de Super Mario).
Sus amigas de infancia fueron pola y las camilas (con quienes iba a la laguna de Aculeo). Fue tímida desde pequeña, pero cuando se trataba de actuaciones nadie (pero nadie) la detenía. Debutó con su baile “ el venado”,seguido de la inolvidable y perfecta actuación como “arvejita”(con el disfraz al revés!!!), su perfomance de rabbit (maky las mesas!!!), su particular cara de oso y la imitación a kiko. Siempre ha sido reconocida por su caudalosa fortuna y sus pobres animalitos. Empecemos por los animales. Miyillín: un obeso gato que escapó por maltrato y ahora descansa en el cielo. Goliberg: su perro perdido. “Kike” como el gato desnutrido. El pollito, la gallina y sus dos perras actuales, sin olvidar a su inquieto hermano (alias “El Maky”).
Y en cuanto a su fortuna… maky, jamás olvidaremos el jeep que nunca manejaste, el gran berrinche donde rompiste tu pendrive para que te dieran un mp4. Tus vacaciones a Cuba (candela!) y a otros parajes del mundo.
Maky es una gran persona y no sabe decir que no, es cosa de preguntarle a sus granes amigos: don omar, NN, ale. ¿Hazañas de este tipo? Ujum! Brasil (lalalalalalala) y su caída frente a todo el colegio (cayó de cara al suelo)
y su persecución a la Pola... en la cual se ¡saco la miercale (como diría un huaso) en la escalera!.
Es fanática de RBD, el reggaeton, sin bandera,y la cumbia villera. Sí, estas melodías acompañan la vida de la matriarca del Grupito del Amor.
Esta muchacha, siempre alejada de las canchas, los deportes, y los profes de educación física, dicen, tiene ciertas características de “amor a los niños” (etimológicamente pedofilia) según fuentes cercanas.
Maky (la cual puede ser llamada de dicha forma, solo por sus amigos), siempre estará en nuestros corazones (¡déjenme salir!) al igual que tus inexistentes disertaciones que siempre terminaban en llantos y tus esporádicos “orzuelos” que algunos confundían con un poquito de sueño.
Hoy, maky como siempre nos contagia con su estruendosa risa. A días de salir de nuestra “segunda casa” los libros y las fichas de Biología se juntan en las carpetas de nuestra protagonista. Éxito señorita, y nunca deje de reírse. Nos hace bien. Muy bien.
Jose, Bio

24 de noviembre, 1988. Jueves, 9:40 p.m. Llega al mundo. Extrañamente no lloró cuando nació, venía blanco, extremadamente blanco, más bien moribundo a causa del envenenamiento del líquido amniótico. Su nombre: José (Antonio) Ramos. Lindo y delgado (aunque no los crean). Iba al jardín campanario (que quedaba a media cuadra de su casa) donde un día se calló desde los más alto del resbalin y se pegó en la pera.
Entra al alba sabiendo leer y escribir. Regalonsísimo desde su infancia, el primer día se lo lloró completo (entre canciones del tío Guido), quería hablar con su mamá, pero no lo dejaron.
Esa fue la única vez de toda su infancia en la cual no le llevaron la comida para dársela en la boca. Jamás lo olvidará: eran corbatitas con huevo y carne, las cuales no tocó, tenían el amargo sabor a soledad… Cuando llegaron las 5:30 fue el niño más feliz del mundo, recuerda.
Con una facilidad impresionante, en su plena infancia, al vómito Sobrealimentado desde la niñez, su mamá le metía la comida a palos. Vomitaba todo lo que comía; en la micro, en los autos, en mundo mágico….
Amigo de Sebastián Luna, luego de Roberto Muñoz. Con él tenía una muy buena relación, eran bastante “intelectualoides” a su corta edad. José veía que eran los más maduros. Jamás olvidará el día en que el tío Guido les mostró fantasía de Disney, y todos estaban aburridísimos porque era música clásica. Pero ahí estaban, Muñoz y Ramos, deleitados. La 40 sinfonía de Mozart. Por otro lado, jamás disfrutó demasiado de los pequeños placeres comunes a los niños de su edad. Ni Tribilín, ni el Pato Donalds le causaban tanta gracia como a los demas. Nunca vio cachureos, ni plaza sésamo. Todos los años, hasta séptimo sacó el primer lugar. De ahí en adelante se pasearía entre los 3 primeros.
Fue un gordo pelado hasta sexto básico. Jugó básquetbol en “los años dorados” con la tía Rossana con quien tuvo una gran amistad. Jamás dominó el fútbol.
Influenciado por sus tías y su papá, comienza a tocar guitarra a los doce. La música ha sido, desde entonces, una de las pocas cosas estable que ha tenido durante su vida.
Enamorado desde séptimo de Camila Fernández, finalmente (y luego de haber sido profanado por una voluptuosa niña tres años mayor) ambos abandonan relaciones para continuar juntos, por hasta ahora, tres años.
Siempre tratando de ser lo mejor posible, obligado, en un inicio por su madre, quien dedicaba todas las tardes un ratito a ver las materias del colegio. José ha hecho (o tratado de hacer) casi de todo, desde entomología, astronomía, básquetbol, hasta tiro al blanco. Siempre tímido, para ciertas cosas, un poco enredado con su inteligencia emocional. Bastante egocéntrico, durante un tiempo.
Se caracteriza por su naturaleza preguntona, cuestionadora. Frases tan comunes como ¿Qué es eso?, ¡oh qué bacán! ¿Cómo puede ser eso? o ¿Profe…?.
Integrante de Ignem, fácil de embriagar. Nunca olvidaremos su baile de axé en el bus de Brasil camino a las discotecas. Noble Jose, ingrediente especial del curso.
Desde chico, anhelando estudiar medicina, la pasión sigue firme. ¿Católica? ¿Chile?. Lo importante es que realmente le gusta.
Bio. Seba

Luna, seba, sebita. Llegó al colegio como muchos en primero básico, siempre fue el más tímido, el mas piola y el más alto, recuerdo algo del primer día, a su papá inmenso ( ¿ya con su famoso gorro de kiss?) se sentó junto al Ian(nadie se acuerda mucho de él)
Tiempos de Power rangers muchos jugaban y tenian sus monitos pero Seba tienia casi toda la colección incluidos el super megasaur(una cosa increíble para todos), el Sebita siempretuvo esos juguetes ultra modernos y la última tecnología (papás súper jóvenes) un niño mimado, se recuerda el incidente del game boy® roto y cómo al siguiente día llego con otro nuevo!
Muchos fueron sus amigos debido su extrema generosidad, el seba regalaba todas sus cosas como los monitos de la pizza hut junior, mas adelante lápices tinta gel a un par de niñas locas (ambas pelirrojas por ese entonces).
Recreos pegándose las manos con colafría junto al Manríquez y al José, y después sacándose “la piel”, según ellos algo solo apto para gigantes.
Enamorado durante toda la básica de su fugaz amiga colorina. En la enseñanza media le gustó la chica del saxo y posteriormente encontró a su actual amor, Natalie.
En séptimo comienza algo grande, todos teníamos música en el colegio con el delgadísimo tío Guido( que ha sido alabado por su vanguardista guitarra preparada, a lo john cage), y tocábamos piano, teclado, todos en podían elegir instrumento, la mayoría tomo la guitarra, pero sebita no, el siguió con su amigo el teclado, y comenzó a tocar cada vez más, y más , se lo veía en los recreos practicando, estirando sus dedos al máximo, melodías tristes , Bach Satie, después Elfman, y así fue como empezó a reflejar su personalidad y sus sentimientos a través de la música
El Luna se pasó un verano entero aprendiendo y tocando y de ahí no paró más.
Fue un eterno eximido de educación física, pero con un innegable pasado basquetbolista. (Esseleeente)
Amante del masoquismo con varillas de silicona o lápices y campeón indiscutido de los cinco minutos (con aumento progresivo) de dormilones.
Hoy ya no lo vemos entre los pasillos a la hora del recreo, Sebastián decidió tomar su destino y caminarlo. Actualmente estudia música en el conservatorio de la Universidad Mayor. El Seba es realmente un buen músico en la actualidad ¡Imaginen cuando ya esté titulado de pianista! Seguro será reconocido, pero lo que más importa es que está haciendo, al fin, lo que realmente le apasiona.
Bio. Dibu

Llega un 15 de noviembre de 1988, esta diminuta señorita. Entra al colegio en primero básico, con una grave enfermedad: mamitis, a causa de esto lloró todas las mañanas de ese año. La primera que intentó calmar su pena fue Karen.
Su mejor amiga fue Camila Fernández, a quién conoció en el casino cuando le pidió que la acompañara hasta que terminara su comida. Patentaron la frase “oh, se calló papa” que repetían cada vez que arrojaban los carbohidratos ventana abajo por el casino (que en ese entonces quedaba en el gimnasio). Fueron de ahí en adelante, inseparables. Un viaje a Disney con sus respectivas familias, vacaciones juntas, cartas en el verano que se mandaban con dibujos y cómics de sus compañeros, en fin.
Maltratada constantemente por Glenda Ahumada, su madre debió venir a coimearla con dulces, para que Dibu dejara de ser golpeada.
Desde pequeña (de edad, porque aun es pequeña) fue la reina del colegio, el amor platónico de sus compañeritos. Soñaba con ser astronauta. Pero no todo es tan bueno en su vida. A sus cortos años y chupando un clavo se le salió un diente volando, pues el metálico instrumento extrañamente le pegó al diente, casi enterrándose en él. Luego a los siete años cae pera abajo por un árbol gigantote, soltando otro de sus dientes (los cuales se pueden caer en cualquier momento).
Al llegar a la adolescencia fue reconocida por sus radicales y constantes cortes de pelo, pasando por el cabello largo, corto, disparejo negro, rojo. Ahí toma el apodo de Dibu (por ese monito de pelo rojo que aparecía en una serie argentina), que reemplaza por su antiguo alias, Dido (el tío Julio es el único que aun le dice así). Se caracterizó siempre por su baja estatura, su risa de bebé y su ropita amarilla. También por su carácter explosivo y peligroso cuando se enoja, se ha peleado con la mitad del mundo, entre ellos Rubén, Julito, Madame Elizabeth, tio Richy, entre otros.
Se metió a todo tipo de cursos y talleres, paleontología, inglés, catequesis. Todos sin terminar. Exquisita para sus gustos: ¿hamburguesa? Whooper: con la mayonesa entre la lechuga y el tomate y el ketchup entre el pan y la hamburguesa. Le gusta la lasaña y las papas fritas. Cultiva plantas en su dormitorio.
Odiada por unos y amada por otros. Tuvo historias de amor con populares personajes del colegio, ya en enseñanza media se involucra con un rubicundo compañero de curso, fue una relación fugaz. Luego conoció a su actual amor Fito, con quien comparte la vocación por la agronomía.
En el futuro, espera que la veamos como una empresaria exitosa y generosa, dice mientras lanza una carcajada de esas que la caracterizan. Dulce y firme Dibu, pequeña y gran persona.
Fuimos todos piojos. By: Cami F.

Es extraño cómo ahora me siento a escribir acerca de mi colegio, sin saber en verdad qué escribir. Pero me siento y se me vienen de inmediato las imágenes una tras otra, los eternos juegos, las clases de lenguaje, los actos cívicos, la salita de los primeros básicos, las primeras comadres, los niños, nosotros… fuimos todos niños.
La pequeña Camila, chascona y alegre que se disfrazaba para ir al taller literario y andaba con unos lentes sin vidrio, una chaqueta de cuero burdeo y una máquina de escribir que apenas se podía, que conoció a la Di Domenico - sin acento en la e porque es italiano- un día de primero básico a la hora de almuerzo, mientras lloraba porque no se quería comer las papas y extrañaba a su mamá… ¡Cuánto lloraba la Dibu! (ahora le decimos así).
Desde ese día en que nos conocimos, fuimos las comadres, las camilas pa’ arriba y pa’ abajo, yuntas que lo compartimos y contamos todo.
En los interminables almuerzos, Inventábamos historias de unos fósforos que tenían vida y se quemaban en efecto dominó, teníamos técnicas para deshacernos de las papas y teorías para aparentar que el plato estaba menos repleto. Luego de almorzar salíamos corriendo a saltar e intentar comer la mayor cantidad de hormigas, para que alguien nos viniera a buscar. Era el tiempo en el que todo nos causaba risa.
Los alumnos de enseñanza media eran gigantes lejanos y admirables. Se paraban en los balcones del pabellón que se veía tan inalcanzable desde abajo, y nos tiraban pequeños trocitos de tiza en la cabeza, que recogíamos y ocupábamos para fabricar desarmados luches.
Éramos los duendes y recorríamos todos los rincones del colegio, que en ese tiempo crujía con cada paso, y habían misterios en cada lugar donde íbamos… la escuela, significaba todos los días un acontecimiento distinto, una misión nueva: averiguar la verdad acerca de la casa en el gran eucalipto que se encumbraba entre sus ramas, decíamos que existía alguien ahí arriba, que debía vivir ahí, alzábamos la vista mientras jugábamos a la cocina en las pequeñas vasijas que formaba su tronco y soñábamos con encontrar al niño fantasma que –según nosotras- seguía viviendo en esa casa.
En los recreos de almuerzo se juntaba la Karen y el Mauricio Pizarro (pequeño rompecorazones de ese entonces) a contar historias de terror… era una especie de club secreto entre ellos, al cual no estábamos invitadas y nos parábamos envidiosas al comienzo de la escalera para intentar oír lo que decían. Un día llegó el Mauri, orgulloso con varias revistas escritas por él a máquina, best sellers del terror… nosotras juntábamos los pesos para poder adquirirla, y ellos con las ganancias se compraron una pizzeta cada uno (gran cosa para ese tiempo).
También decían los chiquillos que desde una antigua ventana que daba para la cafetería, había un viejo desconocido que se asomaba y los miraba, entonces íbamos a comprobarlo y bastaba con que alguien gritara “ahí está” para que saliéramos corriendo despavoridos imaginando haberlo visto todo.
Corríamos a contárselo a la tía María nos escuchaba hacer de Sherlock Holmes, mientras ataba nuestros cordones, y nos peinaba. En los recreos nos sentábamos afuera del baño para jugar a los palitos chinos con una cajita de fósforos, o unos cuantos lápices.
Las paredes del pasillo de Kinder, estaban todas pintadas con niños y animales, y nosotras íbamos a jugar a la pinta colores.
Cierto día vino una tormenta eléctrica, que nosotros nunca habíamos visto a nuestros escasos 8 años. Llovió tanto y con tanto trueno que comenzaron las voces alarmistas: “que se iba a acabar el mundo”, “que tendríamos que dormir en el colegio”. Recuerdo que algunos lloraban porque al perro lo habían dejado en el patio, otros chapoteábamos a escondidas del tío Ricardo. En esos crudos inviernos, nos internaban en la pequeña salita de cine a la hora de educación física. Esa sala estaba ubicada junto con un gran patio naranja lleno de árboles. De eso hoy solo tenemos solo el viejo eucalipto y las banquitas que miran al baño, que antes estaba en la sala de tecnología. Todo lo han movido. Los árboles han sido cortados, para dar paso a las grandes construcciones metálicas que poco a poco fueron reemplazando la tibia madera. Nosotros también, si lo pensamos, fuimos cambiando madera por metal.
Inventábamos de todo un juego, los chiquillos hacían historias con títeres de papel, clases de aeróbica improvisadas por nosotros mismos en los recreos otoñales, eran los años en que los aguiluchos se quedaban atascados entre las palmeras, la Maki se disfrazaba de lata de arvejas, la Pola convertía un pony de plástico en caballo del viejo oeste. Había un gato y un perro en el colegio que eran mascotas, las misiones eran salvar pájaros del parque, adoptar gatitos, discutir por alguno de los Mauricios o elegir quién era la Sailor Moon. En invierno teníamos la hermosa tarea de saltar sobre los espejos que formaba el agua, para luego correr a refugiarnos en el salón rojo y de vez en cuando pelear con las de cuarto que nos sacaban de los sillones porque eran mayores.
Recuerdo una vez, que llegó un profesor gordo y barbón a enseñarnos filosofía. Se hacía llamar Mauro Tapia, pero más bien tenía cara de otra cosa. Nos enseñó que todos los gatos hablaban francés, y que ningún gato hablaba francés. Cuando nos poníamos en fila para que hiciera los típicos tíquets en nuestros cuadernos, mirábamos con asombro sus grandes y amarillentas orejas. Cuando pasaba la lista, nos cambiaba el nombre a todos por cosas bastantes desagradables (Urrerraja por Urrejola, Azules por Rojas, y Basketball por Vásquez) además de fomes. Un buen día de mediados de año, decidimos revelarnos al Tapón, como le había puesto la Karen en venganza, y todos, menos 2 o 3, vestimos la negra pizarra con tiza blanca, no había lugar para escribir, escondimos el borrador y el libro de clases. Luego nos sentamos tranquilamente a esperar su llegada. Fuimos todos los caudillos de nuestra primera revolución. En ese entonces no pensábamos en las razones para creer que todo eso podía alcanzar algún sentido, o alguna consecuencia. Las sensaciones caóticas venían de otro tipo de cosas: de no acordarse de hacer una tarea, o de llevar un material, eso porque entonces nos regañaban solos, éramos los únicos culpables. Las ganas de agarrar un cohete sideral, y en vez de eso esconder la cara en la mochila y llorar.
El llanto y la risa eran otra cosa, que casi iban de la mano, una manera extraña de soñar, la diferencia entre crecer y madurar. La diferencia entre correr y caminar por los pasillos. Un ojo sensible descubre que hay una salida, y la salida se convierte en entrada, en paréntesis ante los pasos de los gigantes padres y profesores, se convierte en semisueño.
Transformábamos así la vieja casona patronal, con nuestros gritos, el sonido de las flautas que el tío Guido nos enseñó a tocar, nos convertíamos en conejos y cangrejos en la clase de religión con el tío Sergio, con nuestras risas incomprendidas, con nuestros disfraces para las primeras experiencias histriónicas de las clases de castellano. Todo eso nos sirvió más que el complemento del sustantivo.
martes, octubre 31, 2006
u.bio.wale

Valeska Urmeneta, más conocida como la Wale. A secas. Llegó en Kinder el año 1994, se caracterizaba por su pelo largo y por sus trenzas hasta la cintura. Por algún motivo su mejor amiga era Natalia escanilla. Después lo fue Margarita, se juntaban con varios hombres de su curso.Eso si, a estas alturas ella no recuerda algunas de esas amistades. Lo que si recuerda es que por esas cosas de la vida, en su niñez creó lazos con gente con la cual ahora ni siquiera habla, y ha habido ciertos “roces”. Por otro lado, hasta el día de hoy conserva amistades de la infancia, como la ya mencionada Maggie, o la Paty.
Su amor por los animales ha estado siempre presente, eso se ve reflejado en las diversas especies que ha llevado a casa.Hoy tiene 3 perros faltos de amor: Fifí , Max y Demian. A los canes muy pronto se les trasladará un hogar de perros.Con dotes para el dibujo, su principal compañero en ese arte fue Cristian Valdivia (el morenito con parkinson), siempre fue muy creativa en los juegos y armaba grupos.Una anécdota que pasó a su historia fue cuando se realizó el ECUS 2001 y ella sacó la contumelia, mientras corría para llegar al casino en esas carreras locas que el tío Pablo nos incentivaba a realizar con entusiasmo.
domingo, octubre 29, 2006
u.bio.nico!

Llega al mundo un 20 de junio del 89’, gordito, rosado y con rulitos, entró al colegio a primero básico. Nicolás Rojas, el Nico, el niño blanquito de lentes. Sus primero amigos fueron Gabriel Avendaño y Renato Ramírez con este último desarrolló una amistad que los llevó a veranear a Alhué, con la familia del extraño Renato. A quien poco tiempo después, al más puro estilo Judas, Nico lo niega tres veces.
Nuestro abuelito carnavalón del trote tarapaqueño, en su infancia estuvo enamorado de las Camilas, soñaba con ser cura y se paseaba por los rincones del colegio con una grabadora. Jamás olvidaremos su eterna campaña presidencial, auspiciada por él mismo. Que llenó la sala de afiches con la frase “Vote por Rojas”. Autodeclara su infancia como una etapa “nerd” (totalmente).
Hasta entonces su relación con las matemáticas era buena. En enseñanza media todo cambiaría….
En primero medio se hace amigo de Robinson Fuentes. Eran los únicos dos que no dominaban el arte de correr tras una pelota. En ese año integró el fracasado grupo musical “VORFC” como vocalista, incentivado por el legendario Luis Andy Peña.
Segundo medio sería su año más luminoso, decidor para su vocación. Empezó a animar el programa de la radio comunal “Onda Zero”, y la radio del colegio O:pass con su compañera de curso por quien también sintió una atracción.
El 2004 comienza la campaña para alcalde, y nuestro animador radial apoya con su programa al candidato Alberto (¿Barrera?) Undurraga. La voluntad soberana le dio el triunfo, pero Undurraga olvidó a su fiel adepto.
Es en este año cuando Nico animó todo lo habido y por haber. Desde el café cultural hasta el acto de fiestas patrias (pasando por el bochornoso pub de la kermesse). Nico multiuso, canapé. Un año lleno de éxitos, excepto en el amor, en química y en matemáticas (asignaturas en las que le hacía honor al apellido).
Tercero medio, año de gira de estudios. Nicolás y su inseparable Robinson (“¡pero hombre!”), idean una magistral campaña publicitaria para la kermesse, la que les trajo más de algún problema por tener la cara de connotados políticos candidatos a la presidencia. La mala estrella lo sigue hasta su radio comunal, la que es allanada por carabineros, dejándolo cesante. Pero no todo es negativo, también comienza a relacionarse con su futuro harem de mujeres, todas del actual tercero medio. Enamorándose, para variar, de una de ellas. Es éste el año en el que afianza su técnica del ojo de águila, admirada por muchos de sus compañeros.
Hoy podemos apreciarlo entre los pasillos del colegio, con sus infaltables audífonos, gran conocedor de grupos musicales y de las tallas fomes, que lanza antes de un silencio que es interrumpido por su típica frase “Oh, qué fome”. Se declara un vendido al sistema, un futuro cesante, un fanático de las pizzas, el bistec a lo pobre y el mote con huesillo. Nicolás es un hombre de esfuerzo, capaz de superar sus propias barreras. Hoy, al fin, de esta historia esperamos verlo, oírlo o leerlo en los medios. De comunicación.
u.bio.mauri.p
Un 7 de diciembre de 1988 nace un “esbelto” muchacho, que entra a nuestro colegio en primero básico. Su nombre: Mauricio Pizarro.Este personaje fue un llorón en la infancia, usando las lágrimas como arma ante cualquier reto. Cada vez que era sorprendido haciendo una de sus tantas maldades, se largaba a berrear y culpaba siempre al más cercano. Alumno regalón de la tía Myriam (a la que le cantaba “Te perdí” de J.A.Fuentes) y amor platónico de muchas de sus compañeras que veían en su peinado a lo marraqueta algo único, fue acosado durante toda su infancia, llegando a gritar entre sollozos desesperados “¡Dejen de seguirme, por favor!”. A pesar de todo, su niñez se encuentra marcada por su obsesión por Paulina Alfaro, con quien comparte escenario cantando “Grease”, lamentablemente los primeros minutos que le correspondían interpretar, cayó en un pánico escénico, que lo dejó mudo mientras el Karaoke seguía. Luego inició su carrera como solista, cantando “Sueña” para el festival de la voz del colegio (donde tiene un susurro desfasado con Luis Miguel).
Sufrió de hiperactividad (consumía Ritalín) y jaquecas, éstas últimas Karen siempre intentó calmar con “sesiones de relajación”.
A sus escasos años, lideraba un “club de Tobi” integrado por Mauricio V. (su inseparable), Rodrigo, Cristóbal Gómez y el oriental Seichi.
Con olfato para los negocios, Mauricio formó uno, con su mejor amiga Karen. Vendiendo historias de terror escritas a máquina, pero su socia lo estafó en el proceso y hasta el día de hoy se lo recuerda.
Mauricio el multifacético también ha desarrollado el dibujo. Jamás olvidaremos su cómic llamado “Coñé”, con el que ganó un concurso en un taller de dibujo y salió en la radio Maipú (Q.E.P.D) a las 7 de la mañana (aún conserva el casette con sus admirables palabras).
En ese entonces sus gustos musicales se separaban bastante de los de ahora; Aqua, Supernova, Stereo 3, Backstreet boys y otros grupos poperos acompañaban aquellos días. No olvidaremos la vez en que llegó con su brazo envuelto en un yeso rosado que olía a frutilla, ni tampoco el tan comentado episodio de las duchas: Mauri Vásquez se estaba bañando y de pronto escuchó el sonido de la puerta... era su Mauricio Pizarro (desnudo) que entraba a bañarse “inocentemente” con él. Pizarro terminó jabonando la espalda del pequeño e inocente Mauri V. quién aun recuerda la escena con cierto grado de confusión.
En octavo protagonizó el inolvidable episodio de “Baila o te pego” con Sebastián González. Mauro pasó entonces un buen rato moviéndose en la sala del ex cuarto medio, al ritmo de las palmas y de la frase “Baila, Mauri, baila”
El mauro, el molestoso, el pecho de paloma, el que introdujo la sureña y corre con las manos hacia atrás, a lo Gokú. En la gira se quedó profundamente dormido una mañana y no alcanzó el bus para disfrutar del barro.
A lo largo de su trayectoria amorosa, es conocido por las “siete veces”, más la internacional, en su intermitente relación con una oriental del curso.
Pertenece a la emblemática banda IGNEM, de la cual fue cofundador. También es parte del
“grupito del amor”, donde Wale, otra integrante lo toquetea constantemente.
Buena estrella para este singular componente del curso, quien se la ha pasado todas las tardes después de clases, “aperrando con ventaja”. Doctor Pizarro, pronto, a pabellón.
















